Posada del Corregidor

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Exposición

Desbordados | He aquí el hombre

Artista

Ana Videla | Paloma Castillo

Inauguración

Viernes 11 de mayo 19:00 hrs

La muestra se configura en torno a dos proyectos expositivos “Desbordados” y “He aquí el hombre”, quienes dialogan en torno a la inclusión de técnicas textiles tradicionales en el arte contemporáneo y el imaginario cultural, cuyo repertorio iconográfico tematiza y reflexiona en torno a las relaciones de poder entre lo masculino y lo femenino. Aludiendo a aquella violencia contenida en el sistema sexo-género, expandida a todos los dominios de la cultura, desde el propio cuerpo hasta la política, e incluyendo el hogar y la institución del arte, la exposición revisita la connotación artística del bordado, mediante amplios soportes en los cuales la masculinidad es interpelada a través de un saber/hacer asociado a la condición femenina. Desbordados | Ana Videla Proyecto expositivo compuesto por una serie de tapices en blanco y negro, con mínimas incursiones de color, en los que destaca la aplicación la técnica del bordado para rescatar la imaginería íntima y simbólica junto a la utilización de fuentes reales, a modo de telas ya vividas. Además de esta serie, la exposición será acompañada de un díptico de las mismas dimensiones, en proceso de terminación titulado “Pubertad”, también en técnicas textiles, contando con un total de ocho tapices He aquí el hombre | Paloma Castillo A modo de respuesta a la premisa feminista, de que lo privado también es político, Paloma Castillo se vale de dos repertorios icónicos aparentemente discontinuos, haciéndolos converger en una profanación a la regularidad del sistema sexo-género. De ese modo, la iconicidad pública y patriarcal (la bandera, el fuego, la costilla de Adán, la hoz y el martillo) es yuxtapuesta a la iconicidad doméstica y femenina (los electrodomésticos, la serpiente, el útero), articulando una imagen refractaria de la masculinidad. La eficacia de la operación formal y crítica, radica en la doble politicidad del gesto: la reivindicación del bordado, despreciado por la Historia del Arte, junto a la reformulación de la dicotomía entre lo público y lo privado.